El demócrata se convirtió en el primer mandatario negro de ese país ante cientos de miles de partidarios que colmaron las calles de Washington; Joe Biden asumió la vicepresidencia; expectativa mundial por el discurso de investidura que pronunciará en la ceremonia que se desarrolla en el Capitolio.
WASHINGTON.- La expectativa y la incertidumbre ya forman parte del pasado. En medio de grandes festejos de cientos de miles de seguidores, Barack Obama juró en las escalinatas del Capitolio y se convirtió en el primer presidente negro en la historia de los Estados Unidos, dando inicio a una nueva era en ese país.
"Yo, Barack Hussein Obama, juro solemnemente cumplir fielmente las funciones de presidente de Estados Unidos y, en la medida de mis posibilidades, salvaguardar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos", declaró el demócrata con su mano posada sobre la Biblia que perteneció a Abraham Lincoln, uno de los grandes íconos norteamericano. Y agregó, tal como lo hicieron muchos de sus predecesores: "Que Dios me ayude".
Obama, quien se convirtió en el 44º presidente de los Estados Unidos, prestó juramento repitiendo un breve texto de 35 palabras previsto en la Constitución. Asimismo, el flamante mandatario utilizó su segundo nombre, Hussein, a pesar del orígen árabe que le valió algunas burlas de adversarios durante la campaña electoral.
La investidura de Obama, de 47 años, hijo de un keniano y una mujer blanca de Kansas, marca el punto más alto de los sueños y esperanzas de generaciones de afroamericanos que sufrieron la esclavitud y posteriormente las políticas de segregación racial que los convirtieron en ciudadanos de segunda clase.
El flamante presidente asumió el poder en un momento de gran ansiedad entre los estadounidenses que han visto como en los últimos meses desaparecieron miles de trabajos, lo que los ha dejado temerosos de que un colapso económico podría convertir la crisis en una catástrofe.
En relación a sus próximos pasos tras haber asumido oficialmente en el cargo, según anticiparon sus asesores, Obama se reunirá mañana con los generales para pedirles un plan de retirada de Irak. Asimismo, en la primera semana de gobierno ordenará cerrar la cárcel militar de Guantánamo, que quedó envuelta en un escándalo por violaciones de los derechos humanos durante la presidencia de George W. Bush.
Por su parte, la senadora demócrata Dianne Feinstein fue la encargada de abrir la ceremonia oficial en las escalinatas del Capitolio, dándoles la bienvenida a las autoridades y al público. Inmediatamente después, el reverendo Rick Warren se hizo presente para realizar una invocación religiosa minutos antes de la jura. "La historia le presenta a Obama la compasión para guiarnos con generosidad", expresó el religioso.
Furor en las calles. Desde el amanecer, el centro de la capital se mostró en plena efervescencia. Los cafés y supermercados estaban abiertos, repletos de estadounidenses y de turistas extranjeros tomando fuerza antes de salir a enfrentar el frío que soplaba en las calles.
Aunque la ceremonia empezaba cerca del mediodía, miles de personas prefirieron dirigirse al Capitolio, cuna de la democracia norteamericana, desde el alba para tratar de conseguir un buen lugar, bajo la estrecha vigilancia, presentes en casi todas las esquinas. Los más entusiastas incluso acamparon para ser los primeros en atravesar los puntos de seguridad en donde comenzaban a formarse aglomeraciones.
La prohibición de llevar pasacalles y afiches dejó a los manifestantes la opción de las banderitas estadounidenses, y se ven decenas de modelos de camisetas, gorras, bufandas, banderines, escarapelas, guantes, chalecos, remeras y calendarios con las imágenes de Obama, su esposa Michelle y sus dos hijas, Sasha y Maliah.
Oficio religioso. A primera hora de la mañana, en la primera actividad de su apretada agenda, Barack Obama asistió junto a su esposa Michelle a la Iglesia Episcopal St John´s, conocida como "la Iglesia de los presidentes", donde participó de un servicio religioso privado.
El oficio fue encabezado por el predicador Rick Warren, fundador y pastor principal de la iglesia evangélica Saddleback, en California, quien expresó su oposición a la equiparación legal de la unión de homosexuales con el matrimonio entre un hombre y una mujer.
Obama y su mujer Michelle fueron conducidos en automóvil el corto tramo desde Blair House, la casa de invitados presidencial frente a la Casa Blanca, para presenciar una ceremonia de cerca de una hora. La pareja estaba acompañada por el vicepresidente electo Joseph Biden y su mujer Jill, previo a reunirse para un desayuno en la Casa Blanca con George W. Bush y Dick Cheney.
Imponente operativo de seguridad. La ceremonia de investidura de Obama cuenta con un dispositivo de seguridad sin precedentes y que convirtió a Washington en una auténtica fortaleza, pese a que los servicios de seguridad no tenían indicios de planes terroristas.
Cerca de 42.000 agentes participan en el dispositivo de seguridad, entre ellos 7500 soldados y 10.000 efectivos de la Guardia Nacional, así como cerca de 25.000 policías de las fuerzas locales y federales, coordinados todos ellos por el Servicio Secreto.
La Oficina Federal de Investigación (FBI) desplegó cerca de 600 agentes, un 20 por ciento más que en investiduras previas. Intervienen también 99 organismos federales, estatales y locales como la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego, que ha enviado expertos en desactivación de bombas y perros adiestrados. En tanto, una brigada del Ejército permaneció en estado de alerta en la base de Fort Stewart, en Georgia, para responder a un hipotético atentado con armas químicas o biológicas.
El clima. La baja temperatura, por debajo de la barrera de los cero grados, y el viento helado, no consiguió desalentar a los seguidores de Barack Obama, que desde anoche hiceron cola para presenciar la asunción del flamante jefe de Estado.
Los simpatizantes del primer presidente negro de Estados Unidos, enfundados con gorros de lana, bufandas, camperas de abrigo y orejeras para evitar el frío, que estaban identificados con banderas y prendedores, resistieron ansiosos.
Agencias AP, EFE, AFP, DPA, ANSA y Reuters.